Caballo
El caballo pleistocénico (Equus sp.) habitó la cuenca del Lago de Chapala durante el Pleistoceno tardío. Fue un herbívoro adaptado a ambientes abiertos de pastizal, con extremidades largas y robustas que le permitían correr con eficiencia y escapar de depredadores.
Su dentición hipsondonta (de corona alta) y con esmalte plegado indica una dieta abrasiva basada principalmente en pastos. Elementos óseos como el tercer metacarpiano (MCIII) permiten estimar tamaño corporal, velocidad y adaptaciones locomotoras, mientras que los dientes revelan información sobre dieta y ambiente.
Formó parte de la megafauna pleistocénica del occidente de México, coexistiendo con gonfoterios, bisontes y camélidos en los antiguos paisajes que rodeaban el Lago de Chapala.
