Hace miles de años, este lago fue hogar de formas de vida hoy desaparecidas. Bajo sus aguas nadaron peces antiguos, caminaron grandes animales en sus orillas y se desarrollaron ecosistemas que ya no existen, pero que dejaron huellas profundas en el tiempo.
En esta sala, los fósiles son testigos silenciosos de la historia natural del lago: restos de animales que habitaron sus aguas y alrededores, y que hoy nos permiten reconstruir cómo era la vida en un paisaje muy distinto al actual.
Cada fósil es un Susurro del lago primigenio que aún tiene algo que contarnos.
